Tres poemas de Juan Carlos Fret-Alvira


Juan Carlos Fret-Alvira es profesor de literatura en el recinto de Cupey de la Universidad Ana G. Méndez, en San Juan, Puerto Rico. Ha publicado ensayos, cuentos y poemas en los periódicos Claridad y El Nuevo Día; las revistas Taller Literario, Corpus Litterarum, 80 grados, Cruce, Le.Tra.S., Exégesis y El Achiote; las antologías Plomos: Antología de Poesía, Continuidad de las voces, Felina, Sandino: Orgullo de América, Suturas: Antología poética del IV Grito de Mujer, Narrativa Puertorriqueña: lugares imaginarios y Antología: 2do Certamen nacional de microcuentos José Luis González. Ha obtenido premios por sus cuentos, poemas y ensayos en certámenes literarios de la Universidad de Puerto Rico, la Universidad Politécnica y el colectivo Guajana.




APUESTO POR EL SALTO AL VACÍO


Apuesto por el salto al vacío

cuando los demás te piden que te quedes parado

y coloques el punto final.

Porque ese paisaje es bonito,

pero el mismo por el resto de la vida;

mientras este está lleno de incertidumbre,

comas,

signos de pregunta,

puntos suspensivos…

y al chocar con rocas, tierra o agua

y mis vísceras y cerebro queden desparramados,

despertaré,

pasaré a otra vida,

habré dejado el ancla para siempre.





SACO LAS GARRAS OCULTAS EN MIS PATAS Y LAS DESPLIEGO


Saco las garras ocultas en mis patas y las despliego,

el peligro me obliga, el deseo me impulsa;

vuelta la mirada del que llega y piensa atacar,

convertido este en pan para el consumo,

las entierro en su piel,

que poco a poco sede hasta el desgarre, hasta el hueso;

sus ojos ya no verán más allá de mí,

su sangre toda será signo,

no será desperdiciada,

mi aullido lo confirma.




ACERCA TU BOCA A LA MÍA


Acerca tu boca a la mía,

siente el sabor de mi saliva,

mezclándose con la tuya,

dejaremos los microorganismos de uno en el otro,

y quedará el vacío,

de lenguas movedizas,

de pulsaciones en cre-ci-MIEN-TO,

de labios que apenas se tocan y se se-pa-ran,

que se frotan,

mojados y secos,

saciados y sedientos,

de esa saliva,

de esos microorganismos,

de la presencia que luego será ausencia,

de la ausencia que luego será presencia.


Aléjala,

dame espacio.

Aproxímala,

no la dejes ir.


Más allá de las pieles,

en la espesura del cerebro,

yace, palpita, gira…

la verdad y la mentira de todo esto.




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