Omar Bárcena, escritor mexicano en Los Ángeles. "Soy Cachanilla"

Omar Bárcena, originario de la ciudad fronteriza de Mexicali, Baja California, México. Su infancia y adolescencia estuvieron divididas entre dos países cuya frontera cruzaba a veces, a diario. A los 18 años, abandonó la frontera para dedicarse a sus estudios universitarios en San Luis Obispo, California, donde se recibió como arquitecto. Obligado a una educación bilingüe, a veces trilingüe, Bárcena ha vivido en Mexicali, Caléxico, San Luis Obispo, San Francisco, París, Los Ángeles, y Ciudad de México. Su poesía y narrativa breve han aparecido en varias antologías y revistas literarias de América y sus anexos. Sus dos poemarios, Poemas desde el otro lado (2021) y Naturaleza Urbana (2025), fueron publicados por Valparaíso Ediciones, de Granada, España. Ha sido finalista del premio de plaquette del editor de Harbor Review en 2024, obtuvo un certificado en escritura creativa con énfasis en poesía de UCLA Extension en el año 2023, y obtuvo una maestría en escritura creativa en Mount Saint Mary’s University en 2026.
SOY CACHANILLA
Soy Cachanilla, y para los que no saben qué es eso, así se le llama a la gente originaria de la ciudad fronteriza de Mexicali, Baja California. La Cachanilla es una planta endémica de la trofa salada que se extiende desde lo que aquí se conoce como el valle de Coachella hasta el delta del
río Colorado a las afueras de Mexicali. Esta planta era muy útil para la supervivencia de las etnias nativas de la región, siendo capaz de soportar el calor extremo y la tierra salobre. Pero los orígenes de mis predecesores no son de ahí; solo mi madre lo es. Los orígenes de mis predecesores son de Guadalajara, Celaya y Guanajuato. Entonces, ¿cómo fue que terminé acá?
Mi abuela paterna me contó el porqué de nuestra estancia en esa frontera, y más tarde, décadas después de su muerte, esta historia fue verificada y ampliada por la tía culpable de que celebremos el día de güajolote.
Durante la era del Programa Bracero, mi bisabuelo ya venía a California para trabajar en él, se convirtió en mayordomo, pero nunca se quedó. Invitó a su hijo, mi abuelo, a que se uniera al programa. Lo hizo, se convirtió en mayordomo, y el ranchero, el cual lo contrataba, quedó tan encantado con él que le ofreció el patrocinio para su estancia permanente en este país. Mi abuelo ya estaba casado con mi abuela – se lo platicó y mi abuela se rehusó a dejar México. Discutieron, se pelearon, y al final, negociaron. Mi abuela acordó que se podían mudar a la frontera, y así él tendría acceso directo a Estados Unidos, y fue así como mis abuelos paternos y mi padre, terminaron siendo cachanillas adoptivos.
Con el tiempo y la economía cambiante de la zona fronteriza, después de muchos años. Mis abuelos terminaron mudándose a Calexico, California, pegadito a la línea divisoria. Desde el patio de mi abuela, se veía todo Mexicali a través del cerco fronterizo. Mis padres jamás cruzaron de forma permanente, solo lo hacían para visitar a mi abuela o a mí y a mi hermana, porque nos quedábamos con nuestra abuela entre semana. Le traíamos todo lo que necesitaba de Mexicali, ya que, a su edad, ya no le gustaba cruzar; le cruzábamos conchas, café, alfajores, cigarillos, polvorones, puerquitos y tortillas. Mis padres siempre asumieron que mi cruce tampoco sería permanente, y se aseguraron de que tramitara mi cartilla militar, después mi registro de elector, que luego fue IFE, y después INE, incluyente de CURP y pasaporte, siempre esperando mi regreso. Después de todo esto, soy como mi abuela, y jamás me he ido de México; sigo en él, tanto en espíritu como burocráticamente, como un Cachanilla transplantado.
"Soy Cachanilla" Seleccionado entre los 10 textos ganadores de la convocatoria «La voz de la memoria», LéaLA, 11.ª edición, 2026.
POESÍA

MIRADAS
Si me conoces,
es mejor no reconocerlo
Si me quieres conocer,
es mejor no actuar en ello, y escribirlo todo
o contarlo en pedacitos
a alguien
que no esté aquí
Nuestro anonimato mutuo
respeta nuestra privacidad matutina,
tan necesaria.
alimenta fantasías,
no deja que fealdad se dé a conocer
Sería la ruina de esta meditación
tener que reconocer, saludar,
platicar absurdamente sobre la nada.
Mi silencio destruido, mi tiempo libre robado,
por mí mismo.
Para al final, acabar en nada
o perderlo todo
Con tan solo miradas momentáneas,
imagínate lo que quieres, seré tu todo,
lo que quieras,
tu pesadilla puedo ser
HOMBRE NATURAL
Nos quedamos sentados,
algunos abrieron la boca, en asombro,
asombro a ellos mismos que hacen nada,
dicen nada,
a través del cristal, como espejo,
nos cicatrizó las caras, nos marcó
ni fotos se tomaron, ¿y cámaras?
había por doquier
le tenemos envidia, más que miedo
con su navajita que bien sabe usar
nosotros que no hicimos nada
¿Es crimen lo que ha hecho?
¿En verdad es nuestro esto que ha dañado?
Hombre de verdad,
marcando su territorio,
listo para defender, herir, matar, quitar,
como es natural
y nosotros,
al parecer hombres adultos;
al dejar de delinquir, fuimos capados
y vemos con envidia y asombro,
al delincuente que tememos y queremos ser

A mi abuela paterna,
quien me enseñó a apreciar la naturaleza en el ambiente
a veces hostil de la frontera México/Estados Unidos
TLACUACHITO
Tlacuachito lindo y bonito,
sí que sabes nadar,
pero tus pequeñísimas garras
no pueden con tan alto borde
y te ahogarás.
Pero queridísimo marsupial,
al que todos creen roedor,
por suerte hemos sido nosotros,
los que te hemos avistado
en tal cruel estanque de recreo y ocio
y notado tu muy probable
y mojado desenlace infeliz.
Desde acá arriba,
con herramientas no marsupiales,
haremos lo necesario,
para que un mal vecino,
no se contente de verte sufrir, morir
al ser incapaz de entender
que tú eres más de aquí,
que de los que una hipoteca traen.
GRILLOS
Qué tan buena compañía son,
que hasta a veces se quieren venir conmigo.
Me cantan al arribar a laguna artificial
a la que visito para que en esta vida
donde yo no tengo que forrajear ni casar,
me mantenga algo firme, esbelto, y más o menos acá.
Ya no se espantan con mi nadar,
al contrario, me los encuentro allá.
Pero desde la remodelación,
desde el arreglar lo que para algunos fracturado estaba,
no me los encuentro ya,
mejorar cosas para algunos,
no es lo mismo que compartir
espacios con los que estaban ya.





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