Dos poemas de Jessika M. Rengifo Castillo



Yessika María Rengifo Castillo, poeta, narradora, articulista, e investigadora. Docente, colombiana. Licenciada en Humanidades y Lengua Castellana, especialista en Infancia, Cultura y Desarrollo, y Magister en Infancia y Cultura de la Universidad Distrital Francisco José De Caldas, Bogotá, Colombia. Desde niña ha sido una apasionada por los procesos de lecto-escritura, ha publicado para las revistas Infancias Imágenes, Plumilla Educativa, Interamericana de Investigación, Educación, Pedagogía, Escribanía, Proyecto Sherezade, entre otras. Autora del poemario: Palabras en la distancia (2015), los libros: El silencio y otras historias, y Luciana y algo más que contar.



¿POR QUÉ LLORA EL SOL?


A veces, en noches de luna llena,

cuando la vida es el reflejo del corazón,

suelo preguntarme;

¿Por qué llora el sol?

si las nubes son eternas compañeras.

El sol, llora como un niño perdido.

No: tiene sentido sus días

y los amantes que se arrullan en sus atardeceres,

no soportan su dolor.

Yo, incluso he querido consolarlo, pero no acepta mis abrazos,

teme que me vaya en tardes de septiembre sin él,

que suele ser el sendero de mi camino.

¡Qué difícil es amar al sol!

Lo he amado tan profundamente,

que sus palabras laceran

mi alma.

¿Por qué llora el sol?

Llora, porque se niega aceptar

que el amor no suele ser el canto de las hadas,

hay días de tormenta en él.





EXISTEN DÍAS


Existen días que se roban

el juego de los niños en las calles

de la desolación.

Existen días

que la vida pierde sentido

con la ausencia de los sueños

que alegran el alma.

Existen días

que los rayos del sol

son caminos de paz

en medio del caos

del corazón.

Existen días

que somos compañeros

de viajes inciertos

recobrando sentido en

los ojos de la ilusión.

Solamente,

existen días.


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