Poesía de Alma Delia Cuevas



Alma Delia Cuevas Cabrera (Zitácuaro, Michoacán). Licenciada en Geografía. Diplomado en Creación Literaria. Ha participado en diversos eventos culturales. Publicada en semanarios y revistas electrónicas. Coautora en antologías nacionales e internacionales. Autora de diversos poemarios. Compiladora del e-book Día mundial de la poesía, de la tierra y el día mundial de los océanos. Creadora de los proyectos: Coordenadas de Voces Femeninas y Ni una lengua más extinta, ni universo perdido.






A VECES VOCES VUELVEN


Quedan huellas entre escamas; en agua revolotean sobre círculos en la superficie. Libélulas me miran a los ojos, tengo sed dentro de este mar de asfalto, tengo hambre y el maíz esta fuera de esta profundidad, donde el sargazo señala sin salida.


Mi boca abierta, mis labios se mueven, hablan y hablan, nadie me escucha. Los peces no me entienden, los pájaros vuelan tan lejos y los roedores se escabullen. Mi voz se desvanece entre ondas que atrapan sonidos intensos que nunca escuché. Entre fisuras sigo secuestrada; crece y crece este sitio ante mis ojos que nunca se cierran.


A veces voces vuelven como cardúmenes de alivio. Escucho, vuelvo a escuchar la lengua que conozco, de mi madre a mi padre la aprendí de niña, creo que vienen a salvarme, mis ancestros huyen, no puedo alcanzarles.


Todo vuelve a ser silencio dentro del eco de mi cuerpo. La vena de un torrente me invadió de espinas, en mi piel seca hay cicatrices, me dan oxígeno para mirar, muda ante el derrumbe de mi identidad, dentro de este hiato escondido.



Ka menchani kurhamukuecha junkutsïndi


Pakarhatsïndisksï atsitakuicha tinimikuaru isï; ka itsïru uarhati umitsïndi ka uemiksï. Jarhumu ichatsïrini erhatisïndi eskuicharu, k´arhichasïnka ixú incharini k´eri japondaru jatsinskakataru, k´arhimasïnka ka ts´iri uerhakua jarhati i jahuamikuaru, jimini enka nuesï janarhitakua xarhataka ka no uerhaka.


Juchiíti p´enchumikua mitatini, juchiíti p´enchumikua jukamukuecha. Manakurhisïndi, uandani ka uandani, ka no ne kurhasïndi. Kurhuchicha nosï kurhankusïndi, ka kuinicha karásïndiksï Iahuani ka xarisïcha jirikurhisïndi. Juchiíti kurhamukua k´amarhasïndi jimesï enka jupiaka kurhandikua uinaskuicha enkani no meni kurhantiapka.


Charaskaskakuecharu isï jarhaskani xutsïni jatsiti ka k´etsïndi inte enkani exekani ka no meni mikurhika. Kurhanditsïnka, ka mendaru kurhanditsïnka uandakuani enkani mitikani, juchiti nandi ka juchiiti taáti enkani jurhekurika jiakani enkani ji nanaka sapika Isï erhokasïnka nakisï jurhakirhini kuapintani, juchiti tsïrhukaticha sïpakurhisïndiksï ka no utsïnka andankuani.


Iamindu uentasïndi p´inaskua jarhani juchiti kuirhipitaru jimbo. Ma iurhiri parhakua k´erhitatirini chekamita, juchiti k´urhipita k´arhiriru jarhati t´inpirhicha, Ka mintsitatar- hakuarhini inskutsïndi pari exeni no pe uandaparhini, inteni exeparhini Enka ch´ampakurhintaka jucharhi tsïrhukua ixú incharhini jirhikuritini.


Traducido al Purépecha

Por: Santiago Amaya




AMADA BISABUELA


De unos pies descalzos he venido

pasos de mi bisabuela libres como aves

y atados a un fogón, hermana de la leña

servir entre el humo a su descendencia.


Saber mirar el cuenco y descubrirme

en mi abuelita Linda la que en sus manos

tu hija me sostuvo el día de mi nacimiento.


De enseñanza legendaria caminar peñascos

comer garambullos, pitayas y tunas

sobre la senda del alivio y sanación .


De rabo mestizo se llenan tus cazuelas

Amada bisabuela de elegancia y pastorela.

Tu casa llena de cantos instrumentos suenan

aun en tus tataranietos de cuarta generación.



Tejer historias de vida debajo de la luna

no se extingue tu linaje Amada bisabuela.

Sobre caricia y arrullo lealtad de mujer

miradas para dar siempre dar como tú lo hacías.



EL NOMBRE DEL ORIGEN


En voz de lluvia sobre agua

niebla de murmullos en eco de roca solitaria

el nombre del origen están en palabras

no pronunciadas, se interrumpen

en sombras de negra espuma

se pausó su forma en mi mente

no encuentro como hablarlas

es como un pez de corrientes bravas

se escabulle entre mis dedos

repetir una y otra vez para no olvidar

como suena esa forma de dar vida

y balbucear el renacer de otros.

Se pronuncia en la memoria

sin decir el nombre del origen

himno de olas y viento

lo que soy sin aletas

no soy un pez que brinque

y pueda volar un instante

sin esa voz que me respalde

y a mi ser le dé el nombre que le pertenece

no llegaré nunca al mar ni a su inmensidad

sin litoral, sin conchas y caracoles

en el límite de mi voz sobrepuesta en otra lengua.


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